Un día se acerca una viejita mas o menos de 85 años de edad a la cárcel, se acerca al mesón y dice:
-Vengo a la visita conyugal
-Perdón-dijo el recepcionista, pensando en que había escuchado mal
-Que vengo a la visita conyugal
-¿Y con qué recluso señora?
-con cualquiera no más el que esté desocupado.
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